Cómo son los celacantos

01 ¿Cuánto sabe sobre los celacantos?

Uno pensaría que sería difícil perderse un pez de dos metros de largo y 200 libras, pero el descubrimiento de un celacanto vivo en 1938 causó una sensación internacional. En las siguientes diapositivas, usted descubrirá 10 fascinantes hechos sobre el celacanto, que van desde cuando este pez supuestamente se extinguió hasta cómo las hembras del género dan a luz a crías vivas.

02 La mayoría de los celacantos se extinguieron hace 65 millones de años

Los peces prehistóricos conocidos como celacantos aparecieron por primera vez en los océanos del mundo durante el último período devónico (hace unos 360 millones de años), y persistieron hasta el final del Cretácico, cuando se extinguieron junto con dinosaurios, pterosaurios y reptiles marinos. A pesar de sus 300 millones de años de historia, los celacantos nunca fueron particularmente abundantes, especialmente en comparación con otras familias de peces prehistóricos.

 

03 En 1938 se descubrió un celacanto vivo

La inmensa mayoría de los animales que se extinguen se las arreglan para *quedarse *extinguidos. Por eso los científicos se sorprendieron tanto cuando, en 1938, un velero sacó a flote un celacanto vivo del Océano Índico, cerca de la costa de Sudáfrica. Este "fósil viviente" generó titulares instantáneos en todo el mundo, y alimentó la esperanza de que en algún lugar, de alguna manera, una población de Ankylosaurus o Pteranodon había escapado de la extinción del Cretácico final y sobrevivido hasta el día de hoy.

04 En 1997 se descubrió una segunda especie de celacanto

Lamentablemente, en las décadas posteriores al descubrimiento de Latimeria chalumnae (como se denominó a la primera especie de celacanto), no hubo encuentros fiables con tiranosaurios o ceratopsianos vivos que respiraran. En 1997, sin embargo, se descubrió una segunda especie de celacanto, L. menadoensis, en Indonesia. El análisis genético mostró que el celacanto indonesio difiere significativamente de las especies africanas, aunque ambas pueden haber evolucionado a partir de un antepasado común.

 

05 Los celacantos son de aleta lóbulo, no de aleta de rayo, el pescado

La gran mayoría de los peces de los océanos, lagos y ríos del mundo -incluidos el salmón, el atún, el pez dorado y los guppies- son peces de aleta de raya, o actinopterigios, cuyas aletas están sostenidas por sus características espinas. Los celacantos, por el contrario, son peces con aletas lobuladas, o sarcopterigios, cuyas aletas están sostenidas por estructuras carnosas y pedunculares en lugar de huesos sólidos. Además de los celacantos, los únicos sarcoptergianos vivos que existen hoy en día son los peces pulmón de África, Australia y Sudamérica.

06 Los celacantos se relacionan distantemente con los primeros tetrápodos

Tan raros como lo son hoy en día, los peces con aletas de lóbulo como los celacantos constituyen un eslabón importante en la evolución de los vertebrados. Hace unos 400 millones de años, varias poblaciones de sarcopterigios desarrollaron la capacidad de salir del agua y respirar en tierra firme. Uno de estos valientes tetrápodos era ancestral de todos los vertebrados que habitan la tierra hoy en día, incluyendo reptiles, aves y mamíferos, todos los cuales tienen el característico plan corporal de cinco dedos de los pies de su lejano progenitor.

 

07 Los celacantos poseen una bisagra única en sus cráneos

¿Qué tan distintivos son los celacantos? Pues bien, ambas especies de Latimeria identificadas tienen cabezas que pueden girar hacia arriba, gracias a una "articulación intracraneal" en la parte superior del cráneo (una adaptación que permite a estos peces abrir sus bocas extra-anchas para tragar presas). Esta característica no sólo falta en otros peces de aleta lóbulo y de aleta de raya, sino que no se ha visto en ningún otro vertebrado de la tierra, aviario, marino o terrestre, incluidos los tiburones y las serpientes.

 

08 Los celacantos tienen una notocordio debajo de la médula espinal

Aunque los celacantos son técnicamente vertebrados, todavía conservan los "notocantos" huecos y llenos de líquido que existían en los primeros antepasados de los vertebrados. Otros rasgos anatómicos extraños de este pez incluyen un órgano de detección de electricidad en el hocico, una caja cerebral que consiste principalmente de grasa y un corazón en forma de tubo. (La palabra Coelacanth, por cierto, en griego significa "espina dorsal hueca", una referencia a las relativamente poco llamativas rayas de las aletas de este pez).

09 Los Celacantos viven cientos de pies bajo el agua

Como es de esperar dada su extrema rareza, los celacantos tienden a permanecer fuera de la vista. Ambas especies de latimeria viven a unos 500 pies bajo el agua (en la llamada "zona de penumbra"), preferiblemente en pequeñas cuevas excavadas en depósitos de piedra caliza. Es imposible saberlo con seguridad, pero la población total de celacantos puede ser de miles, lo que hace de este uno de los peces más raros y en mayor peligro de extinción del mundo (¡aunque sus escasas cifras no pueden ser atribuidas a la sobrepesca humana!).

 

10 Los celacantos dan a luz para vivir jóvenes

Al igual que otros peces y reptiles, los celacantos son "ovovívoros", es decir, los huevos de la hembra son fertilizados internamente y permanecen en el conducto de nacimiento hasta que están listos para eclosionar. Técnicamente, este tipo de "nacidos vivos" es diferente al de los mamíferos placentarios, en los que el embrión en desarrollo se une a la madre a través de un cordón umbilical. (Ya que estamos en el tema, se descubrió que una hembra de celacanto capturada tenía 26 crías recién nacidas dentro, cada una de ellas de más de un pie de largo).

 

11 Los celacantos se alimentan principalmente de peces y cefalópodos

El hábitat de la "zona crepuscular" del Coelacanto es ideal para su lento metabolismo: Latimeria no es una nadadora muy activa, prefiriendo ir a la deriva en las corrientes de aguas profundas y engullir cualquier animal marino más pequeño que se encuentre a su paso. Desafortunadamente, la pereza inherente a los celacantos los convierte en el blanco principal de los depredadores marinos más grandes, lo que explica por qué algunos celacantos observados en el deporte salvaje tienen heridas por mordeduras prominentes en forma de tiburón.

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