Cómo debe ser la iluminación del acuario

La iluminación del acuario permite apreciar completamente la belleza de los peces y el paisaje acuático en el tanque. También proporciona la iluminación necesaria si elige utilizar plantas vivas.

Suponiendo que la ubicación del tanque haya sido elegida cuidadosamente, la iluminación del tanque le permitirá controlar la cantidad y la duración de la luz que recibe el acuario. Por todas estas razones, el capó del acuario, que contiene la lámpara, es un componente esencial.

El capó cumple varias funciones además de proporcionar iluminación para el tanque. Minimiza la evaporación del agua del tanque y evita que el polvo y otros elementos ingresen al tanque fácilmente.

También evita que la mayoría de los peces salten del tanque. Algunos peces, sin embargo, logran saltar incluso a través de espacios muy pequeños en el capó, en lugares donde se instala el equipo.

La parte posterior de la mayoría de las campanas contiene aberturas precortadas para filtros y calentadores. Estas aberturas se pueden empujar o cortar según sea necesario. Si son más grandes que los artículos para los que están destinados, un pez puede encontrar su camino a través del espacio adicional. Como regla general, esto solo sucede si el pez ya está bajo un estrés considerable.

Muchas campanas vienen equipadas para aceptar bombillas incandescentes. Estos pueden ser adecuados para iluminar el tanque, pero tienen inconvenientes.

Las bombillas incandescentes generan bastante calor, lo que aumenta el problema de evitar que los acuarios se sobrecalienten durante los meses más cálidos. Las bombillas no duran mucho y pueden consumir mucha electricidad, especialmente en un tanque más grande donde se requieren varias de ellas.

Por estas razones, se debe usar una campana con un accesorio fluorescente ya instalado o un kit para convertir la campana en iluminación fluorescente. A pesar de su mayor costo inicial, los tubos fluorescentes tienen varias ventajas.

Funcionan más fríos, duran mucho más y consumen mucha menos energía que las bombillas incandescentes. También pueden suministrar suficiente luz para cultivar plantas vivas con éxito.

Sin embargo, muchas campanas no tienen espacio para más de un tubo fluorescente, lo que puede no ser suficiente para mantener las plantas vivas. La recomendación habitual para la iluminación es de tres vatios de luz por cada galón de agua. Aunque inexacto, esta guía es un buen indicador de la potencia mínima necesaria.

A menudo será necesaria una segunda lámpara. Los requisitos exactos de su acuario dependerán de su tamaño, el número y tipo de plantas que tiene, y el número y tipo de peces que tiene. Es mejor consultar a su distribuidor habitual para que pueda adaptar la iluminación a sus necesidades exactas.

En realidad, hay dos preocupaciones con la luz: intensidad y duración. Si no hay suficiente intensidad, dejar las luces encendidas por más tiempo no ayudará. Un signo de luz inadecuada es que las plantas tendrán tallos largos pero pocas hojas.

En un tanque debidamente iluminado, las luces solo necesitan estar encendidas durante ocho a diez horas. También se debe tener en cuenta que a algunos peces no les gusta la luz muy brillante, y todos los peces deben tener periodos regulares de oscuridad, tal como lo hacen en la naturaleza.

 

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